27 de Abril de 2017

¿Que es la CPV?

El principio de funcionamiento de los sistemas fotovoltaicos de concentración (CPV) se basa en el uso de sistemas ópticos para aumentar la luz que reciben las células solares. La idea es simple: se emplean dispositivos ópticos de tecnología accesible y barata (lentes y espejos) para concentrar la luz sobre pequeñas células muy eficientes. Por ejemplo, producir un vatio de electricidad usando un sistema que concentra la luz solar 500 veces sobre una célula fotovoltaica de alta eficiencia requiere una superficie de célula unas 1000 veces inferior a la necesaria para producir esa misma potencia sin concentración y con células normales de panel plano convencional. Por tanto, el objetivo final de los sistemas CPV es reducir el coste de electricidad generada mediante la sustitución de superficie de célula (material caro) por dispositivo.

Las células de concentración han llegado a alcanzar una eficiencia máxima de laboratorio de 43.5%, mientras que las células comerciales de concentración obtienen eficiencias de 39% y los sistemas ópticos están en torno al 85% de eficiencia. Con todo ello, se están fabricando módulos de concentración con eficiencias alrededor del 27% y los resultados de las mediciones realizadas en los sistemas CPV ya instalados obtienen valores que duplican la eficiencia de los sistemas de panel plano.

El hecho de usar una óptica hace que la tecnología CPV utilice solamente la radiación solar directa, por lo que obligatoriamente tienen que usarse seguidores solares de alta precisión. El uso de la radiación directa hace que esta tecnología sea recomendable sólo en zonas de media y alta radiación.